Serie: "Imagenes agotadas" 2017

Una imagen vale más que mil palabras.

Un millón de imágenes vale menos que que mil palabras.

En un mundo saturado de imágenes estas han quedado desactivadas y ya no son eficientes a algunos niveles de la comunicación visual.

Millones de imágenes nos impactan día a día en todos los artilugios digitales, imágenes ajenas y propias, información global a través de vídeos, fotografías o imágenes generadas por distintos medios.

Cuando vemos una imagen tenemos un “Déjà Vu”, es seguramente algo que ya vimos antes, nuestros ojos ven lo que ya vieron, hemos perdido la posibilidad de ver por primera vez.

 

El poder evocador de la imagen existe hoy solo en la medida de una convención que nos remite a otras imágenes evocadoras.

¿Tiene hoy sentido seguir generando imágenes?, pensar en imágenes es algo que no dejaremos de hacer, las imágenes seguirán existiendo pero la manera de actuar sobre ellas debería ser distinto, al margen del uso que se ira ampliando del mundo tecnológico, la realidad aumentada y todo su desarrollo.

 

Actuar sobre las imágenes existentes, trabajar sobre las ruinas haciendo que el espectador actúe como un antropólogo tratando de reconstruir el significado de la imagen, buscando el origen la imagen.