Paredes

Ser aprendiz del hilo trágico -aquel que, por sus propias características, no admite maestros- me ha proporcionado la mayor satifacción intelectual y me ha ayudado a comprender que, aunque sea através de una estrecha y misteriosa grieta, nos podemos contemplar a nosotros mismos como seres libres. Y que vivir es atreverse a mirar por esa herida en la pared del destino.

Rafael Argulloi